El mundo rural necesita garantías de seguridad
El anuncio de que la Guardia Civil intensificará la vigilancia sobre el material robado es una buena noticia para el mundo rural, que sufre desde hace años un problema focalizado en las explotaciones agroganaderas que reciben visitas de los amigos de lo ajeno. El Plan especial de seguridad en el medio ural de Castilla y León puesto en marcha ayer por parte del Gobierno, la Junta y la Guardia Civil apuesta por compartir información para intentar frenar los robos en unas explotaciones que superan las 100.000 en el global de la Comunidad.
El acuerdo establece que existirá una mayor presencia de agentes en las zonas que están sufriendo más índice de robos y también que las unidades de reserva y de tráfico colaborarán en el seguimiento de sospechosos, especialmente de noche.
Los sindicatos agrarios reclamaron ayer que se endurezcan las penas por los robos en el campo y especialmente para los que trafiquen con el material. El Plan es un primer paso pero la demanda sindical debería ser estudiada.