Cuando una provincia se juega su futuro
En la batalla del carbón están implicadas varias provincias españolas y hoy es un día importante para que exhiban ante el Ministerio de Industria su unidad en la defensa de un sector que sin un cambio de postura del Gobierno está abocado a la desaparición. Desde la pasada madrugada han viajado hasta Madrid miles de personas de todas las zonas afectadas por los recortes y hoy es un día clave para que en Industria se escuche con rotundidad y unidad que el carbón no tolerará un final precipitado por una decisión que tampoco tiene una explicación clara.
Es verdad que la producción de carbón tiene un coste que se paga con dinero de todos a través de las ayudas públicas pero también es cierto que los estudios económicos sobre el sector ponen de relieve que por cada euro gastado por el Estado de manera automática ingresa tres en forma de impuestos derivados de la actividad minera. Estos estudios evidencian que la inversión en el carbón es incluso rentable para el Estado desde un punto de vista únicamente económico.
Pero en la minería energética también hay que tener siempre presentes otros aspectos muy relevantes especialmente desde un punto de vista social. El carbón es la clave para la supervivencia de varias comarcas y de varias provincias españolas como en el caso de León y por lo tanto se merece un trato privilegiado que haga, al menos, justicia a la aportación que han realizado para el desarrollo del país.
Pero además el carbón es una de las pocas fuentes energéticas autóctonas que tiene España y por lo tanto no sólo tiene que mantenerse sino que debería potenciarse para intentar paliar en lo posible la perenne situación de dependencia que sufre el país y que en múltiples ocasiones le ha generado un daño grave en forma de crisis.
En los últimos días se han puesto de manifiesto estos y otros argumentos por los que el carbón exige con total merecimiento un futuro con garantías. El Gobierno y su ministro de Industria y Energía, José Manuel Soria, se equivocan con este ataque tan directo a la minería y están obligados a replantearse su inmovilismo. Por eso hoy es importante que desde todas las comarcas mineras se produzca un desembarco de personas en la capital para que se escuche con rotundidad el «no» de las zonas carboneras a los planes del ministro Soria que abocan a la desaparición a las compañías y a la pérdida de miles de puestos de trabajo directos o indirectos.
Y también es importante la presencia de los partidos políticos de todos los signos para que León exhiba su unidad con la minería. El Partido Popular leonés también tiene la mejor oportunidad posible para dejar claro al Gobierno y al ministro Soria que está con el carbón en esta lucha por la supervivencia.
La huelga del carbón es ya desde ayer indefinida en todas las cuencas y las movilizaciones se volvieron a hacer presentes con nuevos cortes en autovías y carreteras. Lo que está claro que el sector minero no se va a quedar quieto ni callado y desde el Ejecutivo se equivocan si piensan que con el paso de los días se van a debilitar las voces que exigen un futuro para el carbón y que la lucha de las cuencas se va a diluir.
León y el resto de las comarcas carboneras españolas van a alzar hoy su voz en Madrid. Se juegan su futuro. Y el ministro Soria debería tomar buena nota y atender unas demandas que son de justicia.