AL TRASLUZ
Números humanos
Agazapados en las sombras de la crisis, los números esperan el momento de caer sobre sus víctimas. Por ello, Nuria Lesmes, concejala de Personal y Régimen Interior, ha declarado en el programa Filandón: «los números nos acosan». Ha conseguido reducir la lista de despidos en el Ayuntamiento, y además ha mostrado la sensibilidad de exponer su logro con satisfacción pero sin triunfalismos, pues las personas perjudicadas son seres humanos y no meras cifras. Con tacto, ha reconocido que un problema tan doloroso no puede ser limitado a una mera cuestión de austeridad, sin más. Y es que cuando un político dice que no le temblará el pulso a la hora de tomar sus decisiones es al resto de los ciudadanos a quienes se les acelera el suyo. La perspectiva humana es irrenunciable en política, porque si ésta se pudiese resolver con cálculos convencionales, sin otros recursos que papel y lápiz, entonces, recurriríamos a las gestorías, no a las urnas. Lesmes ha agradecido la labor desempeñada por los sindicatos para alcanzar un acuerdo, que si no perfecto, reduce de forma considerable la cantidad de despedidos. No puede convertirse cada problema en un frente entre quienes están obligados, pese a las legítimas diferencias, al diálogo.
No todos los números son malos. Eva Mendes está construida de acuerdo a un bello orden matemático. Lo escribo para a ver si me hago gracia a mí mismo, porque soy autónomo y cada vez que veo acercarse un cuatro, no digamos un nueve o un diez, corro a buscar el sable del bisa. La crisis exige soluciones humanas; humanas, no mundanas; humanas, de humanismo. La sociedad no es un estadillo. Una sola lágrima es todas las lágrimas.
El político que prefiera retos más fáciles que se dedique a buscar vida en otros planetas. En tiempos de crisis, es indispensable encargar a las personas adecuadas las misiones donde la impronta humana sea parte de la solución. Los conocimientos ayudan, pero también los sentimientos han de contar cuando «los números nos acosan». Obviarlo es reducir la gestión a supervivientes y a daños colaterales. Lesmes, sin negar el problema, quiere humanizar los números. Dura tarea la encomendada. Ojalá lo logre. Un solo sufrimiento es todos los sufrimientos.