Diario de León
Publicado por
JOSÉ A. BALBOA DE PAZ
León

Creado:

Actualizado:

No me gusta que alcalde de Toreno y procurador del PP, insulte al ministro de industria. Como él, creo que se empecina en su postura contraria a los recortes en la minería; pero no se le convencerá con insultos ni violencia en las carreteras, sino con razones. Lo que me reconforta es la postura del PP leonés que, con libertad de criterio, le está echando un pulso al Gobierno de Rajoy. Creo que esa libertad, por ejemplo en el caso de Pedro Muñoz, es consecuencia de su independencia económica. No necesita del cargo público para vivir, porque su profesión de ATS le da para ello. La profesionalización de muchos políticos, por el contrario, los ha convertido en rehenes sumisos al poder y mudos frente a la traición a sus electores. El que se mueve, decía el inefable Alfonso Guerra, no sale en la foto.

Ser libre no significa que uno tenga razón. No pretendo hacer de abogado del diablo, ya he dicho que el ministro debería ser más flexible. La minería del carbón, aunque pasa por un bache, podría tener futuro, por no hablar de los aspectos sociales que tal minería conlleva. Pero el ministro no es el único culpable de esta situación. Al fin y al cabo le toca, en estos tiempos de recortes, el papel más ingrato y que, aunque en León lo olvidemos, cuenta con apoyo en otros lugares de España, porque muchos cuestionan las subvenciones públicas a empresas privadas; pues luego, por ejemplo en la energía, han de pagar más cara la factura de la electricidad.

A mí me resulta obsceno el compadreo de los sindicatos con los empresarios en las manifestaciones, como si no tuvieran ninguna responsabilidad. De acuerdo con los datos puestos sobre la mesa en las negociaciones, Victorino Alonso recibió desde 1990 hasta ahora, es decir en los años en que ha cerrado buena parte de sus empresas y dejado en la calle a la mayoría de sus trabajadores, 2.100 millones de euros; es decir algo así como (lo pongo en letra) trescientos cincuenta mil millones de las antiguas pesetas. ¿Qué ha hecho con esta barbaridad de dinero? ¿Dónde está la modernización de sus empresas? Si la minería exige tales subvenciones públicas es mejor cerrarla.

El ministro se empecina, es cierto; pero por la misma razón que los mineros, también desean subvenciones los 425 trabajadores de Cristalglas, que ven como la empresa Vitro les amenaza con dejarlos en la calle, lo que será un drama para el Bierzo; o a los 300 empleados de Everest, a los que un ERE reducirá un 25 % de sus salarios, también les gustaría recibir una subveción; por no hablar de LM, Roldán y tantas empresas de la provincia a las que la crisis ha abocado al cierre. Creo que habría que apoyar a la minería pero con razones, que las hay, y no convertir la provincia en un campo de batalla en el que los únicos perjudicados serán los mineros.

tracking