Diario de León
Publicado por
MANUEL ALCÁNTARA
León

Creado:

Actualizado:

El Gobierno ha acabado por admitir que la banca precisa la ayuda de la Unión Europea y su único conflicto, además del más gordo, es cambiarle de nombre. Es urgente denominarle de otra manera para disimular nuestra condición mendicante. El azacanado presidente, señor Rajoy, pide sin rubor eurobonos y unión bancaria. Su problema es el nuestro: ¿cómo pedirle dinero a los bancos sin antes sanear la banca? Si no tiene dinero para practicar la usura legal se acaba el pecado antes que la penitencia.

¿Serán los eurobonos la gran receta o serán la ‘solución final’, después de pasar por el campo de concentración bursátil? Es pronto para saberlo, pero luego será tarde y habrá que experimentar todos los tratamientos que se le recetan al enfermo, que sin duda son buenos. Lo malo es que la enfermedad es mucho mejor todavía.

Estados Unidos y Japón piden a Europa más apoyo a los países con problemas, que son todos o casi todos, pero no hay dios que esté dispuesto a hacer de bombero cuando su casa está incendiada.

Como los maridos engañados, vamos a ser los últimos en enterarnos. Nuestra clase política, que tiene muy poca clase, se ha roto los cuernos chocando con los mercados. Aunque clamen al cielo, el cielo no les oya. Ya se sabe que entre las costumbres del Sumo Hacedor es estar siempre callado.

Uno de cada cuatro hogares españoles está en riesgo de pobreza y exclusión. La distribución de la renta sigue siendo muy desigual y las rentas más altas ganan siete veces más que las más bajas, un promedio que no se lleva en Europa, pero aquí seguimos creyendo que no hay nada nuevo bajo el sol. ¿Acaso no es nuevo que se abuchee al Papa cerca de la basílica de San Pedro o que la policía italiana registre la vivienda del jefe del banco vaticano, acusado de corrupción? El progreso moral, en el que han creído algunas personas admirables, tiene una extraña manera de avanzar. No sabemos si retrocede para coger carrerilla o para quedarse allí.

tracking