EL GALLO
Los obsequios de Estanga
Mientras la militancia votaba desaforadamente el pasado sábado en el Parador de San Marcos, el alcalde de Oencia — José Estanga Rebollal , llámase el ínclito— obsequiaba a Alfredo Prada con su último disco editado, por fortuna, hace ocho años. El dirigente del PP, con cara de circunstancias, en la cafetería del solemne y monumental Parador, atendía a las deliberaciones musicales que perpetraba el nada indiferente alcalde rockero, como así se ha autobautizado. El disco, titulado La brisa del viento , incluye temas tan sugerentes como Loba solitaria o El monte de Venus , cuya profundidad sonrojaría al mismísimo Schopenhauer. En la portada sale el extravagante político ‘popular’, por entonces con mechón canoso erguido sobre su despejada frente. El caso es que el singular regidor amenaza, después de ocho años de sequía musical, con sacar un nuevo trabajo. Si se enteran en Europa, sería la puntilla para España. Pero no se quedó ahí el nada indiferente alcalde. Su generosidad le llevó, al verse ascendido al comité ejecutivo, a regalarle, entre lágrimas de emoción, a Isabel Carrasco un colgante que luce un peso cubano de plata de 1932, herencia de sus antepasados y que siempre ha lucido en el pecho el mandatario berciano.