EL GALLO
La ‘maldición’ del reloj de Santo Domingo
A León se le ha vuelto a parar el reloj. El de Santo Domingo, evidentemente. Sus agujas se han parado en las doce, no se sabe si de la mañana o de la noche.
El popular reloj, ubicado junto a la entrada del párking de San Marcelo, parece que sufre algún tipo de maldición porque de vez en cuando deja de funcionar con normalidad. En el pasado mes de mayo optó por recuperar el tiempo perdido y se puso a girar a toda velocidad, cual ventilador, hasta que los operarios subsanaron el problema.
El primer reloj de Santo Domingo fue instalado en 1927. Durante décadas ha marcado el paso del tiempo de la ciudad y ha sido uno de los lugares más tradicionales para quedar fuese cual fuese el motivo.
Ya en este siglo sufrió una avería y durante varios años estuvo parado hasta que en diciembre del 2009 se inauguró el actual. Este reloj es digital aunque en su estética apenas presenta diferencias con respecto a los anteriores que ocuparon el mismo emplazamiento en Santo Domingo durante décadas.
Y ahora ha optado por detenerse de nuevo. Sus agujas permanecen paradas desde hace unos días a la espera de una nueva reparación.