EDITORIAL
Frustración olímpica para el deporte leonés
Primero se vio en los Juegos Olímpicos, luego fuera, más adelante con esperanzas, después otra vez dentro y a última hora definitivamente fuera. Es el relato de la situación deportiva por la que ha pasado el atleta leonés Sergio Sánchez en los últimos meses hasta que ayer, sólo veinticuatro horas después de haber sido repescado en última instancia y ya con un pie en la escalerilla del avión para Londres, el Comité Olímpico Internacional rechazaba el cambio del gordonés por Jesús España en la delegación nacional, de manera que finalmente no habrá ningún español en la carrera de los 5.000 metros.
Se siente «frustrado» el que hubiera sido el quinto leonés en los Juegos , porque ha sido autor del mejor tiempo del año —aunque a un segundo de la mínima olímpica A— y en mejor forma en los últimos meses que quien iba a ocupar la plaza, que había conseguido su maca en el 2011.
Es a Jesús a quien dispara Sánchez al acusarlo de actuar de mala fe al no comunicar hasta anteayer que no estaba en disposición de competir como consecuencia de una larga lesión que en teoría lo hacía imposible desde semanas atrás. Entiende el gordonés que España actuó así para impedir que él estuviera en Londres. Si hay algo de eso, que contraviene el espíritu olímpico, las autoridades deportivas deberían actuar con severidad. Pero también con rigor, porque anteayer cuando convocaron a Sergio le aseguraron que el COI lo admitiría sin problemas. Una frustración, efectivamente, pero para todos.