editorial
Las academias, otra víctima más de la crisis
Los efectos de la crisis económica siguen invadiendo los más variados sectores. A la generalizada merma de negocio que se ha producido en todo tipo de empresas y sociedades se unen situaciones concretas que atacan a la línea de flotación de sectores concretos. Y esto es lo que le ha ocurrido en los últimos tiempos a las academias con la congelación de oposiciones de todos los campos.
El volumen de alumnos matriculados en este tipo de centros ha caído en un 90% porque la oferta pública de empleo de las diferentes administraciones es hoy por hoy prácticamente inexistente. Los jóvenes que hasta hace no tanto fijaban sus esperanzas en acceder a un empleo público en cualquiera de sus múltiples posibilidades han dejado de acudir a estas academias porque su esfuerzo y su gasto se hace totalmente inútil a la espera de que vengan mejores tiempos.
La provincia de León ha sido tradicionalmente una tierra que exportaba funcionarios. En algunos sectores como en los cuerpos policiales o en el caso de las prisiones la colonia leonesa emigrada es importante. A falta de otras posibilidades los jóvenes buscaban en este cauce de las oposiciones una fórmula para labrarse un futuro que en la provincia de León escaseaba.
A la falta de expectativas sobre la convocatoria de oposiciones se unen las estrecheces económicas que sufren muchas familias y que les impiden invertir dinero en formar a sus jóvenes para el futuro.