EDITORIAL
El peso de la Ley debe caer sobre los pirómanos
El verano está siendo especialmene aciago en cuanto a los incendios se refiere. España arde por los cuatro costados y León no es una excepción. Y lo peor de todo es que, salvo aquellos fuegos que fueron provocados por las tormentas —los menos—la práctica totalidad de los incendios son intencionados por la mano del hombre
Los pirómanos se cebaron ayer con los montes de León, que se vieron asolados por 12 incendios. El más grave de todos es el que se inició en Castrocontrigo y que aún sigue activo.
Su magnitud es tal que los equipos no pueden ni aproximarse a la cabecera del mismo, de la que no alcanzan a ver el final. Los servicios de extinción ya auguran que se tardarán al menos dos días en sofocarlo, con las actuales condiciones meteorológicas. Torneros de Jamuz y Quintanilla de Florez han visto cómo las llamas se aproximaban a sus casas y, por momentos, se temieron lo peor.
Es hora ya de actuar. De acabar con la cierta condescendencia que se tiene con aquellos que queman el monte y son detenidos. No puede ser que, un verano sí y otro también, se vivan las mismas imágenes. No sólo están en riesgo los montes, sino que ponen en peligro vidas humanas.
Los pirómanos deben saber de una vez por todas que si son detenidos y condenados por la Justicia, ésta será implacable y hará caer todo el peso de la Ley sobre ellos. Es hora ya de actuar contra aquellos que abrasan los montes sin piedad.