Mirando siempre de reojo hacia el volcán

DANIELE VOLPE
Una niña se protege de la lluvia en la aldea Santa Sofia, en Guatemala, a las faldas del Volcan de Fuego. El volcán Fuego, uno de los más activos de Guatemala, reinició este fin de semana con violencia su actividad eruptiva lanzando fumarolas y lenguas de ceniza que alcanzan los 3.000 metros de altura desde su cráter, lo que obligó a las autoridades a decretar alerta roja y evacuar a más de diez mil personas.