editorial
Un colegio ‘salpicado’ por un problema ajeno
El colegio La Anunciata, ubicado en el barrio de Pinilla, ha apartado con total celeridad al profesor que ha sido acusado de pornografía infantil. La medida ha sido inmediata, aún preservando el derecho constitucional a la presunción de inocencia, porque el caso es grave si se prueban las acusaciones contra el docente. Pero el daño al colegio es innegable aunque desde el propio centro ya se ha recalcado que ningún alumno se ha visto involucrado.
La duda en este caso surge sobre si el sistema no falla en un caso como éste cuando son los propios padres los que comunican al colegio la existencia del problema de este profesor, aunque el procedimiento esté bajo secreto sumarial. La detención se produjo hace meses y desde entonces en el centro escolar, en el que tenía a su cargo a más de una veintena de niños, no se tenía noticia sobre lo ocurrido por lo que había sido imposible tomar algún tipo de medida.
La pornografía infantil es un fenómeno que ha crecido de manera exponencial con las nuevas tecnologías. Las redadas en España con relación a un delito tan grave y tan repugnante han sido reiteradas en los últimos años. Es un fenómeno sobre el que la sociedad tiene que estar alerta por su gravedad.
En este caso, el colegio de La Anunciata ha ofrecido toda la colaboración a la Justicia para intentar aclarar lo ocurrido con el que era uno de sus profesores en los últimos años. De momento el centro sufre un daño muy duro y totalmente injusto.