editorial
Sólo la tragedia logra medidas antidesahucios
Desde que comenzó la crisis económica hace ya un lustro, en España se ha producido una cifra de desahucios que roza los 500.000. De manera inapelable decenas de miles de familias han sido empujadas fuera de sus hogares sin que nadie hiciese nada para intentar pararlo. Sólo la llegada de la tragedia en forma de personas que se han quitado la vida al alcanzar un nivel de desesperación absoluta es lo que ha llevado a las instituciones y a los partidos políticos a abordar un tema que hace tiempo que era inasumible en una sociedad como la española.
La crisis ha azotado a las familias de una manera que apenas era pensable no hace tanto tiempo. Y han sido demasiadas las que han sido privada incluso de un techo para intentar sobrevivir.
Bienvenidas sean todas las medidas y especialmente el pacto entre los dos grandes partidos para intentar frenar la oledada de desahucios que se produce en España. Pero siempre quedará la duda de si las instituciones no llegan tarde a la hora de abordar los asuntos. El problema no surge ahora y sólo cuando la ciudadanía ha dicho basta es cuando se han puesto manos a la obra para intentar buscar soluciones que curiosamente ahora parece que no eran tan complicadas como se ha dicho reiteradamente durante años mientras muchas personas se iban a la calle.
La acción política tiene que estar marcada por las necesidades de la sociedad. Su papel pasa por buscar fórmulas para el bienestar de las personas. Y tener la iniciativa es también una obligación.