editorial
Un grave error puntual no empaña la sanidad
El caso del chico astorgano que ha sido víctima de un error médico es muy grave. No hay disculpas y difícilmente puede servir una indemnización para paliar el daño que sufre este joven que hoy tiene 19 años, porque tampoco consigue solventar lo ocurrido. El error fue muy grave y con unas consecuencias tremendas por lo que nunca se podrá encontrar una disculpa suficiente para lo ocurrido, aunque ya hayan pasado varios años.
Pero el caso fue un episodio aislado. No puede empañar en ningún caso la excelente labor que realizan cada día en la provincia cientos de profesionales sanitarios hacia los que la sociedad debe ofrecer siempre el máximo respeto. Las generalizaciones no sirven nunca y menos en un materia tan sensible como es la sanidad. Lo ocurrido con el chico de Astorga es la excepción al normal funcionamiento de la sanidad.
La sentencia emitida ahora por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León hace referencia a ese caso ocurrido en el 2005. Hubo un error en el diagnóstico con unas consecuencias graves pero en ningún caso puede aprovecharse lo ocurrido para hacer demagogia. El lamentable episodio se produjo hace siete años, mucho antes de que ni siquiera se hablase de la crisis. Intentar aprovechar lo ocurrido para achacarlo a los recortes en la sanidad sería muy grave porque se faltaría totalmente a la verdad. La sanidad pasa por momentos complicados pero no todo es válido para intentar atacarla.