La opinión del lector
A doña Justina
Doña Justina fue mi maestra en Carbajal de Rueda. Era una de las personas que uno recuerda siempre, por su bondad, por su entrega, por ser una gran maestra. Además de sus muchas cualidades profesionales tenía una voz prodigiosa. Oírla cantar era un placer. Pero nos acaba de dejar aún joven, seguramente por aquello de que siempre se van las personas buenas. Quiero expresar mi más profundo pesar a su familia y en especial a su esposo, don Urbano, maestro al igual que ella, y a su hija Toñi.