editorial
Claridad competencial y eficacia con los recursos
El proyecto de Ordenación del Territorio de la Junta se plantea como una herramienta eficaz para algo que demanda la sociedad desde hace tiempo: una mayor claridad competencia y un mejor aprovechamiento de los recursos de las administraciones.
La Junta ha evitado el complicado camino de la disolución de ayuntamientos o juntas vecinales y ofrece vías como la fusión voluntaria de municipios y la promoción de las mancomunidades que necesitarán ahora el trabajo desde las propias instituciones para hacer eficaz esas soluciones. Ese es el reto que queda ahora en manos de los municipios, que tienen la oportunidad de luchar por su propia supervivencia haciendo un esfuerzo para conseguir que sus recursos, siempre escasos, se destinen de la mejor manera posible para el que es su verdadero fin: ofrecer a los ciudadanos los mejores servicios posibles.
El acuerdo básico sobre estas líneas de ordenación del territorio nace del consenso entre el PP y el PSOE por lo que no deberían plantearse problemas índole político a la hora de abordar la necesaria reestructuración de las entidades locales por unos caminos que preservan su propia existencia, en lo que se había planteado como la línea roja que no estaban dispuestos a aceptar muchos municipios.
La claridad competencial se plantea también como un punto inicial en el que será necesario trabajar para que se haga realidad. El camino está trazado ahora hay que aprovecharlo.