Los otros ángulos de una crisis perversa
Dos informaciones que hoy pública este periódico abren nuevos horizontes sobre el alcance de la crisis y sus consecuencias, todavía no exploradas en toda su dimensión. Arrastrados por la caída de la construcción, los arquitectos han perdido el 91% de su trabajo con relación al 2007, su mejor año, el paro en el colectivo alcanza el 32% y la mitad de los estudios profesionales se han visto obligados a cerrar. La situación es tan crítica que el colegio profesional vende o alquila su sede, el Palacio de Gaviria, un modélico ejercicio de restauración.
Por otra parte, más de siete mil familias leonesas se quedarán desde mañana mismo sin acceso a los beneficios fiscales de la Junta por los cambios tributarios —básicamente la limitación de renta y la recuperación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones— realizados por la Consejería de Hacienda en la cartera de los impuestos autonómicos.
El ciudadano tiene la sensación de llegar al 2013 realmente exhausto. La crisis se ha convertido no ya en un animal de compañía, sino en un perverso enemigo que estrangula a las personas y las familias. Cuarenta y siete mil parados buscando empleo, miles de niños en riesgo de exclusión, dos mil familias leonesas en el horizonte de la pobreza, cientos de ellas pendientes de un hilo para seguir viviendo en su casa de siempre, gente en la calle pidiendo para pagar la luz o el gas... Estamos realmente exhaustos porque la realidad cae cada día sobre nosotros y nuestros ánimos como una losa ya imposible de levantar.