editorial
Lar, irrenunciable para el sector lácteo leonés
El 27 de marzo de 1966 un grupo de ganaderos y agricultores de las comarcas del Órbigo y del Tuerto constituyeron en Veguellina de Órbigo la Cooperativa Lar con el objetivo de comercializar conjuntamente la leche de vaca. Desde entonces el proyecto encaminado a desarrollar nuevas fórmulas de actividad que garantizasen el futuro del sector en un momento en el que el precio de la leche está por debajo de los costes de producción no había parado de crecer, pese a las dificultades de todo tipo que han trabado su carrera.
El bloqueo en la tramitación de las licencias para la construcción de una explotación ganadera en el polígono de Valderrey con capacidad para 2.280 vacas productoras de leche fue uno de los ejemplos más paradigmáticos de la torpeza de la administración y de la falta de sensibilidad general con los iniciativas generadoras de empleo y riqueza. Los 335 socios, que en las actuales condiciones producen unos 17 millones de litros de leche al año, aguantaron pacientemente por esas licencias que afectarían a una superficie total de algo más de 41 hectáreas, que suponía una inversión de seis millones de euros.
Ahora, ya con todos los permisos, es la imposibilidad de conseguir financiación lo que bloquea al proyecto llamado a recuperar la identidad del sector lácteo leonés a través de una marca propia. León no puede permitirse en lujo de perder este proyecto en el que lo que está en juego trasciende lo estrictamente económico. Es una cuestión de orgullo por el peso histórico del sector en la provincia.