EL GALLO
La crisis reduce los caramelos de los Reyes
Que la crisis económica, esa que está pegada a esta piel de toro que es España como una lapa, lo impregna todo es algo que ya nadie duda. Pero lo que no se podía pensar es que sus efectos llegaran también hasta la cabalgata de los Reyes Magos por las calles de León, en forma de recorte en el número de caramelos que Sus Majestades y sus pajes lanzaron a los niños y mayores, a lo largo del recorrido por las calles de la capital leonesa. Un ajuste, el de los caramelos, que bien mirado es comprensible ante tamaña situación de crisis de la economía.
Lo que no es comprensible es el anodino, insulso y aburrido espectáculo que se ofreció en la plaza de Santo Domingo y que no sirvió más que para retener el devenir de la cabalgata de los Reyes Magos demasiado tiempo. Ahora que está a la orden del día en qué se gasta y cómo el poco dinero público con el que cuentan las administraciones, hubiera sido mucho más eficaz invertir en animación en la cabalgata, que malgastar los pecunios en un evento de dudoso gusto.
Un espectáculo que dejó más bostezos que ilusión y alegrías, que en definitiva es lo que se pretende cuando de una cabalgata de Reyes Magos se trata.