EL RINCÓN
El ‘banco malo’ y los peores
Cómo estarán las cosas que los atracadores tiene que apuntar con el grifo porque han empeñado la pistola y el llamado «banco malo» se ha convertido en la primera inmobiliaria de Europa. Bertolt Bercht, que era alemán como la señora Merkel, dijo que solo hay una cosa más reprobable que atracar un banco, que es fundar un banco. Todos sabemos que en esos pétreos lugares te prestan dinero si demuestras que no lo necesitas.
Al fin y al cabo, ellos manejan algo que no es suyo y se juegan la pasta de un tercero. En España, que es lo que nos pilla más cerca, han cerrado desde el año 2006 el 84% de las agencias inmobiliarias y se han destruido 105.000 puestos de trabajo. La usura legalizada va de culo, pero los que están al frente de ella tienen asegurado su futuro. Hay que seguir ayudando a los bancos para que puedan continuar prestándonos. En caso contrario no sabemos que va a ser de nosotros ni de ellos.
Si yo tuviera algún dinero suelto, que no es el caso, lo último que se me ocurriría sería meterlo en el banco malo y lo primero sería gastármelo. Para luego siempre es tarde y el presente es «una poderosa divinidad».
A los 85 años de mi edad, que cumpliré si el tiempo no lo impide cuando mi paciente lector lea estas palabras, no se está en disposición de entregar a nadie y aún quedan deseos de advertir a los demás de que no se dejen engañar. No hagan tonterías con las monedas supervivientes. No se fíen de los hábiles gestores aunque les aseguren que tienen unos activos espectaculares. Solo los mismos que han dado el espectáculo lamentable que presenciamos y que nos va a costar, de momento, unos 45.000 millones de euros, según el responsable de la Federación de Servicios de UGT. Incluso el Banco de España se dispone a revisar las entidades, maltrechas tras el petardo de la crisis, que ojalá no sea la traca final. Hay que seguir viendo y oyendo, pero no conviene escuchar a los farsantes. Que oigan ellos sus propios discursos.