Diario de León

TRIBUNA

Los nuevos embalses del Órbigo y la polémica del lúpulo

Publicado por
José Valín Alonso Presidente de la confederación Hidrográfica del Duero
León

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La Confederación Hidrográfica del Duero ha incluido en su propuesta de Plan Hidrológico la construcción de siete nuevos embalses de pequeño-mediano tamaño con el fin de complementar los insuficientes recursos de los sistemas más deficitarios de la cuenca: Órbigo, Carrión y Eresma. La propuesta —adoptada en atención a las alegaciones planteadas por las comunidades de regantes y otros agentes socioeconómicos al documento inicial del Plan— incluye para el Órbigo dos regulaciones complementarias en los arroyos de la Rial y los Morales, afluentes del Órbigo en las cercanías de Carrizo de la Ribera. Su capacidad de embalse conjunta sería de 34 Hm3, poco más de la décima parte de Barrios de Luna.

Las aguas para el llenado de los dos nuevos embalses procederán del Órbigo, utilizando en invierno los canales existentes de Carrizo y Velilla, con lo que su garantía de aportación sería óptima.

Como es habitual cuando se plantean nuevas regulaciones hidráulicas, surgen las legítimas posturas de oposición a las mismas: Es natural y sano que la ciudadanía defienda con brío sus intereses.

No podía ser de otra manera en este caso. Ya han aparecido en los medios de comunicación algunas de las razones de rechazo, de las que acaso la más impactante sea la de que las nieblas generadas por los embalses, imposibilitarían o dificultarían el cultivo del lúpulo.

No pretende esta nota ser una defensa de las propuestas de la Confederación —que sería lógica desde mi responsabilidad en el Organismo de cuenca— respecto a las opiniones contrarias. Ni es el sitio, ni es el momento, ni a mí me corresponde decidir. Estas líneas tratan simplemente de aportar una información previa al proceso que habrá de seguirse antes de que pueda decidirse, en su caso, la aprobación de los proyectos. Ese proceso consiste básicamente en la Evaluación de Impacto Ambiental de los embalses que se realizará, de acuerdo con lo establecido en la Ley, por un Órgano distinto e independiente de la Confederación del Duero que será, eso sí, el Órgano promotor.

Dentro de ese proceso, que ni siquiera ha empezado, habrá de desarrollarse una información pública en la que los afectados podrán alegar formalmente las razones que entiendan oportunas contra las obras y contarán con todo el apoyo de los poderes públicos para asegurar ese objetivo. Conviene no olvidar que tres de las cuatro últimas regulaciones propuestas por la Confederación fueron rechazadas por la Evaluación de Impacto Ambiental: Omaña, Vidrieros (Carrión) y Bernardos (Eresma). Sólo una, la de Castrovido, en el Arlanza, logró superarla. Lo cual da una idea del rigor con el que se plantean esas Evaluaciones.

¿Cuáles han sido las razones que han llevado a los Servicios Técnicos de la Confederación a seleccionar la solución propuesta en el Plan Hidrológico, de entre las cuatro estudiadas? Básicamente las que se muestran a continuación:

Es la más económica en conjunto, teniendo en cuenta los costes de inversión y los de explotación, incluyendo el la energía de bombeo para el llenado de los embalses. Es decir, es la más adecuada, desde el punto de vista económico, al interés general, incluyendo dentro de este concepto a los regantes del Órbigo, principales destinatarios de las infraestructuras. Tienen una limitada afección al medio ambiente y a los aprovechamientos agropecuarios existentes. No inunda ninguna población.

Se adecua a las necesidades de caudal que tiene la zona regable en años secos como el que se acaba de pasar.

He conocido, algunos de los pronunciamientos que descalifican de entrada la solución propuesta: Uno, de una Organización Agraria (no de regantes) que pone en solfa el planteamiento elegido, porque exige energía para el bombeo de llenado de los embalses desde los Canales de acceso. Otro, ya mencionado, corresponde a un informe anónimo que anuncia perjuicios importantes para los cultivadores de lúpulo, motivados por las nieblas y la humedad generada por la cercanía de los embalses. Con todos los respetos y sin ánimo de entrar en debate —pues como he señalado antes, la consideración de ambas cuestiones corresponde al Órgano Evaluador de Impacto— creo que es necesario ser prudente y documentarse al máximo a la hora de emitir opiniones descalificatorias que parecen más orientadas a generar alarmas y oposición a un proyecto (sobre todo si son anónimas) que a buscar soluciones.

A título de información, puedo poner de manifiesto las siguientes consideraciones:

Respecto al consumo energético para el bombeo de llenado: Como es conocido por los especialistas, hoy en día existen instalaciones reversibles, en los cuales las bombas pueden actuar elevando el agua del Canal al Embalse (con consumo energético) o bien turbinarla desde el Embalse al Canal en el periodo de vaciado, generando energía.

En teoría, la energía que se necesita para llenar el embalse es la misma que se genera al vaciarlo. En la práctica, es algo mayor la energía de bombeo que la de turbinado, pero ese tipo de instalaciones permiten reducir el consumo energético a una cantidad muy escasa. En cualquier caso y aun contando con todos los costes de bombeo, sin turbinado, la solución es la más económica globalmente hablando, teniendo en cuenta las amortizaciones de la inversión y el coste de bombeo.

Respecto a las posibles incidencias de la humedad generada por los embalses sobre el cultivo del lúpulo, señalaré solamente algunos datos para dar pie a la reflexión:

En primer lugar, el país que más lúpulo cultiva de Europa es Alemania, con más de 17.000 hectáreas, frente a las 550 aproximadamente de León. Otro de los países importantes en la producción es Inglaterra. Ambos tienen una pluviometría que casi duplica la de la zona lupulera leonesa y con una humedad medioambiental muy superior en el periodo de vida vegetativa de la planta. En cuanto a nieblas, otro tanto de lo mismo. Y no parecen tener más problemas productivos que nosotros.

Por otra parte, el habitat natural del lúpulo en estado silvestre se encuentra en las orillas de los ríos, al pie del cauce, donde la humedad es notoria, lo cual es bien conocido por los especialistas.

Saque cada uno, tras la información anterior, las conclusiones que quiera sobre la consistencia y fundamento de las razones que asisten a quienes han iniciado la campaña de descalificación de los proyectos.

A mí no me queda más que reiterar lo comentado con anterioridad: Los Proyectos habrán de ser sometidos, antes de su aprobación, a la Información Pública vinculada a la Evaluación de Impacto Ambiental, por Órgano independiente y distinto de la Confederación.

Ese es el momento y el ámbito de las argumentaciones a favor o en contra. Yo confío que en todo el proceso se actúe con responsabilidad en la defensa de los intereses particulares y generales.

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