León debe exprimir aún más su Semana Santa
La Semana Santa leonesa acaba de bajar el telón con la última de sus procesiones, El Encuentro del resucitado. Atrás quedan diez días de actos procesionales y de fervor pasional semanasantero que, año tras año, inunda no sólo a aquellos que la viven desde dentro, en cada una de las cofradías de la provincia, sino al resto de gentes que pasean por León en estos días de la Semana Santa.
Y es ahora, justo en el momento del balance, cuando se hace necesario reflexionar sobre lo que se está haciendo bien o mal, en lo que a aprovechamiento turístico de estos días se refiere. Los comerciantes, los hosteleros se muestran relativamente satisfechos, no en vano es en esta semana cuando han hecho cajas en sus negocios que hacía tiempo no se producían.
Pero, una vez más, vuelven a plantear la misma queja: todo se centra en los tres días grandes, Jueves, Viernes y Sábado Santo, pero de lunes a miércoles la actividad se resiente. Ni siquiera en estos momentos de crisis, en los que el viajero apuesta por destinos de interior más barato, hosteleros y comerciantes aseguran haber logrado captar a ese turismo.
Que León tiene potencial, gastronómico, patrimonial y paisajístico nadie lo duda. Pero, además, también lo tiene en cuanto a tradiciones, y la Semana Santa es el mejor ejemplo. Por eso, es necesario que todos, hosteleros, comerciantes y las adminstraciones —Diputación, Ayuntamiento y Junta— vayan de la mano para exprimir aún más el potencial turístico de la Semana Santa; que lo tiene, y mucho.