EDITORIAL
Solución diligente para el Camino de Santiago
Las intensas lluvias caídas durante las últimas semanas están ocasionando problemas en numerosos puntos y en el caso de la provincia de León el más llamativo se ha generado en la carretera que une Ponferrada y Astorga por el puerto de Foncebadón, en el Camino de Santiago.
La acumulación de agua del mes de marzo no tiene precedentes en los registros históricos y los daños en infraestructuras entran dentro de lo posible en estas circunstancias, pero lo realmente importante ahora es que se actúe con diligencia para buscar y aplicar soluciones.
Hace justo un año se produjo un problema similar en la Ruta del Cares, en los Picos de Europa, y esa diligencia en la actuación permitió que la solución llegase en unas pocas semanas para salvar la temporada turística del verano. Y ahora en el caso del Camino de Santiago se requiere también una solución ágil para que la carretera pueda reabrirse al tráfico con normalidad de cara a la habitual afluencia masiva de peregrinos que circulan por esta zona tanto a pie como en bicicleta o automóvil.
De momento ayer ya se trabajaba sobre el terreno y la solución con un muro prefabricado está sobre la mesa. Lo importante es que no se dilaten los plazos de manera innecesaria y que se actúe con esa diligencia para que el vial se reabra con todos los requisitos de seguridad y a ser posible antes de que el verano dispare los usuarios de esta carretera.