EDITORIAL
El paro tiene que ser la verdadera prioridad
El desempleo en España ha ido rompiendo sucesivas barreras a lo largo de esta crisis que parecían inalcanzables. Y lo más grave de todo es que nadie puede ni siquiera aventurar que el cambio de tendencia esté en un horizonte más o menos lejano. Los más de seis millones de parados de la EPA son una tragedia social que se esconde detrás de los datos fríos y en los que no aparecen suficientemente reflejado el mucho sufrimiento acumulado por miles y miles de personas a las que esta crisis les ha cercenado su proyecto de vida.
El paro y especialmente la acumulación de años sin alternativas ha llevado a que sean decenas de miles las familias afectadas de un modo dramático en su vida por la ausencia de oportunidades. Y ante esta situación social tan grave no caben dilaciones, no son lícitas más conjeturas políticas ni tampoco reproches intercambiados entre las fuerzas políticas.
Es verdad que unos y otros tienen mucho que callar porque sus pronósticos de recuperación e incluso sus promesas de soluciones han sido vanas e incluso en ocasiones un insulto hacia la buena voluntad y la inteligencia de los ciudadanos. Pero llegados a este punto los dos grandes partidos tienen la obligación de sentarse a dialogar y colaborar activamente en la búsqueda de soluciones. Hay muchos asuntos importantes en la política nacional, hay muchas situaciones que requieren su atención pero sin duda no hay nada más relevante en este país que ese drama del paro que debe ser la prioridad absoluta.