La opinión del lector
Agradecimiento al Hospital San Juan de Dios
El objetivo de estas letras solamente es el de un pequeño agradecimiento a todo el personal que atendió a mi tío Andrés durante un largo tiempo en el Hospital San Juan de Dios.
Desde el momento en el que entramos en urgencias hasta nuestra salida, el sentimiento ha estado lleno de una gran humanidad: el doctor Azaña visitando día a día a mi tío, Sara y su sonrisa, Azahar con su oso, Mónica y su nariz, Maica y su nombre, Jesús y su «Andriu», Rocío con su cariño, M.ª Pilar y su hacer broma, Gracia y «el avión» y todos los demás, el personal de la limpieza, que siempre hacen la estancia más agradable, los celadores que con su energía transmiten ánimo camino de ida al gimnasio y vuelta a la habitación, y a todos aquellos que sin saber su nombre siempre le pusieron las caras más alegres como respuesta al saludo de mi tío.
Gracias al servicio de Rehabilitación que con el doctor Alcoba al frente y Germán como fisioterapeuta, consiguen con su lucha diaria que mi tío vuelva a caminar a sus 87 años. También agradecer las caras amables de esas personas que veía en el gimnasio.
Gracias al hermano Lorenzo por su visita diaria. Gracias a los compañeros y sus acompañantes en la que fue «nuestra habitación 457» durante un tiempo; fue agradable compartir con todos ellos.
Gracias al apoyo de toda la familia y amigos así como el de las numerosas visitas que hemos tenido y a las que no siempre pudimos dedicar el tiempo necesario.
Gracias a mi amiga M.ª Jesús del laboratorio por su tiempo y compañía en sus descansos.
Gracias a todas las personas que sin estar presentes en el hospital, se han preocupado por nosotros. Ojalá que siempre tengamos acceso a una sanidad como la que tenemos.