EDITORIAL
Ejercicio de realismo y de alerta en el comercio
La decisión de los ayuntamientos de León y Ponferrada de proteger el comercio local es loable pero sería peligroso que permaneciesen anclados en esa postura sólo por criterios populistas y demagógicos cuando pueden llegar cambios notables en el entorno a medio o incluso a corto plazo.
El sector del comercio no es ajeno a las variaciones de hábitos sociales que se están produciendo en los últimos tiempos ni tampoco a esa realidad de que las distancias se acortan con las nuevas infraestructuras.
El comercio tiene que ser un sector dinámico y permanecer atento a esos retos nuevos que generan las situaciones reales de la sociedad. En concreto, no es decartabable que en áreas comerciales importantes próximas como es el caso de Oviedo-Gijón o Valladolid se aplique próximamente la nueva legislación que liberaliza aún más los horarios. Y frente a ese reto el comercio tendrá que olvidarse del inmovilismo y afrontar la situación sabiendo que los ciudadanos consumen cuando tienen tiempo libre y que están cada vez más dispuestos a realizar desplazamientos como ya queda sobradamente probado en múltiples ocasiones. Los estudios avalan esos cambios de hábitos y plantean la necesidad de que tanto las instituciones como el comercio leonés estén muy atentos para dar la respuesta adecuada a esas modificaciones del consumo que se avecinan inexorablemente. Los tiempos cambian y exigen un ejercicio de realismo para afrontar los retos.