PANORAMA
Crédito, por favor
El Gobierno de España lo puede decir más alto pero no más claro. ¡Crédito, por favor! Es lo que necesita la economía española y es lo que hay que exigir al sistema financiero.
Resulta que eran las cajas de ahorro las que tenían una situación paupérrima, con unas inversiones inmobiliarias que más de una y de dos deben acabar en los tribunales, con unas indemnizaciones de escándalo cuando la crisis sumía a millones de españoles en el paro.
Nos dijeron que los bancos no estaban tan deteriorados, que eran solventes y que habían sufrido como los demás los excesos de las cajas y del dinero a chorros procedente de Alemania pero que con un rescate de 41.000 millones de euros se saneaba todo el sistema
Hay justificaciones para todos los gustos para explicar por qué no fluye en estos momentos de crédito. La más utilizada es que hay que ser solvente.
Eso es algo crucial e incontestable, sobre todo el profesional que durante años ha ido cumpliendo con sus obligaciones y se ha visto estrangulado porque su entidad financiera de toda la vida le ha cortado cualquier vía de financiación.
Hacía falta ese dinero para pagar las deudas del banco y también para afrontar sus fallidos inmobiliarios. Escuchaba ayer por la mañana al presidente de los autónomos, Lorenzo Amor, criticar duramente esta situación de falta de crédito que ya no se sostiene con los argumentos de falta de solvencia.
La realidad apunta a una nueva inyección de capital en los bancos para terminar de ponerlos a flote. Y ese dinero va a déficit, va a nuestras espaldas.
Qué menos que los bancos hagan un esfuerzo y dediquen el dinero necesario para que los autónomos y las pymes puedan crear actividad económica y empleo.
Y que las familias puedan pensar en un poco de consumo razonable. Es cierto que no son solo los bancos los responsables, las administraciones públicas acaparan la mayor parte del escaso crédito disponible y así no se puede pensar en la recuperación económica.
Bueno, sí, en la del sistema financiero y de los políticos que, por cierto, deben mejorar bastante el texto actual de la Ley de Emprendedores, un gran paso adelante pero con demasiadas deficiencias.