Diario de León
Publicado por
PEDRO TRAPIELLO
León

Creado:

Actualizado:

Tesorero viene de tesoro. La cosa está tan clara, que no requiere más explicación, así que todo lo que se añada después a «tesorero» sabemos que sólo es retórica, articulado... y coartada.

Los tesoreros cuidan tesoros.

Los tesoros siempre se esconden.

Los tesoreros, también.

Para ellos, lo de Bárcenas ha sido un toque de alerta o zafarrancho y, aprovechando que todos los focos están sobre el Cabrón , se han puesto a limpiar la casita a la chita callando por si se presentan visitas inesperadas.

¿Cuántas cuentas marranas no se estarán maquillando en estos mismos momentos a toda prisa?... y como Sócrates se levantó preguntón, insiste: si existe el convencimiento moral y nacional de que la financiación de los partidos está enguarrada de trampa, «impuesto», influencia o grasa, ¿a qué espera la autoridad fiscal para meter ahí las narices?, ¿quizá a que alguien lo denuncie formalmente aportando grabaciones que seguramente no serán aceptadas como prueba ni como indicio?...

Tenemos ya un partido al que les están pelando las barbas de sus cuentas, así que cabe imaginar a las tesorerías de los demás partidos poniendo a remojar las suyas y activando lavadoras, cuadrando facturas y afeitando los donativos con cuernos... nadie lo impide.

En el PP saben que lo tienen bastante crudo y aprietan esfínteres esperando algún catacroc en las barrancas de la industria mantequera que montó Bárcenas en su propia cocina (llamémosla obrador confitero, porque ¡hay que ver cómo se relamían todos!).

En los demás partidos se ensaya su tranlaranlarita como que allí no pasa nada, sobre todo en provincias, donde la mandanga puede parecer caldertilla comparada con las fabulosas fortunillas que se amasan en los foros.

Que enseñen su tesoro. Ya.

Y si a la opinión pública le escandaliza que los sindicatos quieran eludir la futura Ley de Transparencia (échales un galgo), ahora también la patronal se les suma exigiendo intimidad y ocultando sus sueldos y cuentas. En lo demás no se ponen de acuerdo, pero en tocando a «su tesoro»...

tracking