EDITORIAL
La Diputación mima los servicios sociales
La Diputación Provincial de León ha hecho de los servicios sociales una de sus grandes razones de ser, consciente de la relevancia de este tipo de atenciones sobre todo en el medio rural. A partir de este planteamiento las iniciativas, bajo la voluntad de seguir mejorando y avanzando, no cesan. Lo corrobora el nuevo plan que la institución va a poner en marcha y cuya materialización se prevé en algo menos de dos años. Ese es el propósito de la institución que preside Isabel Carrasco, que después del verano pretende aprobar su nuevo Plan Integral de Servicios Sociales. La remodelación dividirá la provincia en siete áreas bajo el criterio de racionalizar las prestaciones en cada uno de los ámbitos territoriales y sobre todo acercarlas lo más posible a los vecinos y beneficiarios. Cada zona, según el plan que desmenuza hoy este periódico, dispondrá al menos con un técnico de intervención y un trabajador social. Lo que se garantizará, bajo otro enfoque paralelo, es el mantenimiento de los 146 puestos de trabajo que la Diputación tiene asignados a su red de servicios sociales. Esto es una buenísima noticia en el campo socioeconómico. Lo que no deja de estar en correspondencia con el hecho de que desde el Palacio de los Guzmanes, pese a los apretones y los recortes obligados en las instituciones por la crisis, se sostenga una inversión de casi 36 millones de euros en servicios básicos como la ayuda a domicilio y también en sus cuatro centros de atención específica.