Villarrubia pierde cada día más peso en el PSCyL
Los enfrentamientos políticos entre Óscar López y Julio Villarrubia vienen de lejos, casi desde el mismo momento en el que el primero pasó a ser número tres del PSOE nacional sin renunciar a su presencia en Castilla y León, estableciendo de esa manera una peligrosa bicefalia que enseguida dejó oír voces discrepantes.
Algunas de las más sonoras se han venido escuchando los últimos días a propósito del pacto de López con la Junta sobre ordenación del territorio y la posterior convocatoria, por parte de Villarrubia, de agrupaciones locales, alcaldes y portavoces para buscar apoyo que avalase las críticas del secretario general del PSCyL a López bajo el argumento de que fraguase su respaldo al PP de espaldas a la ejecutiva autonómica. Pero el palentino no encontró ese apoyo sino, más bien al contrario, el desentendimiento de los barones provinciales, que plantaron al convocante, la indiferencia de la militancia y alguna voz crítica que pidió la celebración de un comité extraordinario del PSCyL y que el secretario general se sometiese a una cuestión de confianza.
El pulso con López ha hecho peder a Villarrubia el apoyo de más de la mitad de las direcciones provinciales. En León, Tino Rodríguez salía ayer en defensa de López, afeaba las críticas de Julio y lo instaba a reflexionar sobre su aislamiento político. Su pérdida de liderazgo es dolorosa para un partido que tiene algunas heridas abiertas cuando precisamente lo que más necesita es unidad de criterio y fortaleza política.