LA VELETA
Iniciativa de Rajoy
Mariano Rajoy intenta recuperar la iniciativa política con el anuncio de su comparecencia en el Parlamento para analizar la situación económica y política de España, en el momento que le parece más oportuno.
No menciona el nombre de Bárcenas, solo habla del caso que nos preocupa a los medios de comunicación, y a todos, dentro y fuera de España.
Las razones utilizadas son válidas para presentar su decisión como propia y ajustándola a un repaso de final de curso político.
Sin embargo, a nadie se le escapa que el principal objetivo es poder superar una situación que le está causando numerosos problemas en todos los aspectos. El más grave es la puesta en cuestión de su credibilidad y prestigio, lo que permite a algunos interesados dudar de su continuidad en la presidencia del Gobierno.
Eso provoca una erosión en el electorado popular pero sin llegar a resquebrajarse
Otra cuestión más inquietante es la división interna entre los dirigentes nacionales y autonómicos populares que miran todas las noches las ediciones web de algunos periódicos para comprobar si al día siguiente hay nuevo capítulo del culebrón Bárcenas con revelaciones, falsas o no, que incendien los ánimos.
El anuncio de comparecencia de Rajoy en el Congreso de los Diputados sirve para calmar algunas tensiones en algunos medios internacionales que se precipitan clamorosamente y toman partido aprovechando la coyuntura
Pero a quien más le ha servido de alivio es al secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, porque le evita presentar una moción de censura que podría suponer su suicidio político.
Con razón sus enemigos en el partido, como el madrileño Tomás Gómez, le exigían y presionaban para adoptar una iniciativa que puede convertirse fácilmente en un arma de doble filo. Sobre todo porque una moción de censura requiere para ser un éxito: votos para ganarla, propuesta alternativa de gobierno creíble y un candidato sólido.
Rubalcaba no reúne ninguna de las tres condiciones y el daño de imagen para su partido sería mucho peor que el beneficio de desgastar a Mariano Rajoy.
Seguro que los ERE en Andalucía también serían objeto de esa moción de censura. Mientras tanto, quien trabaja, y es el que de verdad tiene la última palabra, es el juez Ruz.