LEÓN EN VERSO
Pistonudo
León es a nudo de comunicaciones del noroeste lo mismo que pertinaz a sequía; a fuerza de repetirlo, de hacerlo mención en cada programa electoral, el asunto ha tomado cuerpo de eslogan, perfume publicitario, como lo del polo tecnológico o aquel otro tremebundo León fuerte en una comunidad fuerte —que ha terminado por convertirse en el paradigma de la estafa política interminable que sufren los leoneses—. Resulta que ya son padres los niños que escucharon por primera vez la reivindicación del doble carril a Braganza y la autovía aún no sale en los papeles. Ayer volvió el Ayuntamiento a la carga, con una de esas mociones plenarias que lo mismo que ocurre con la Diputación no pasan del puente de Mansilla de las Mulas, para pedirle a la Junta y al Gobierno, a Silván y a Pastor (la del AVE que vuela a Galicia), que le pongan membrete oficial al interés público del corredor de León-Braganza. Lo tienen que poner en el Pitvi, para que el personal no decaiga en el desánimo. El Pitvi es un plan que lo fía al 2024, como aquel Peit de los socialistas que se alumbró a 25 años vista, y que terminó cuando a Magdalena Álvarez, doña ere que ere, se le paró el reloj en los túneles de Pajares. Zapatero lo vio tan claro que llegó a avisar a los suyos que no gastarán ni balas de fogueo.
Pueden pedir la León-Braganza en los próximos presupuestos de Herrera y Rajoy, redactar y votar mociones en cada pleno que acontezca de aquí al regreso de los Visigodos, incluirla en la próxima carta a los Reyes Magos o hacer una marcha popular desde Ubiña a Tras os Montes. A la misma hora, los que deciden, legislan, cobran los impuestos y tienen el dinero, el poder, por tanto, —osea, la Junta— enfatizan el corredor de la N-620 (E-80 en nomenclatura oficial de la UE) para decorar ese cauce con la exclusividad que reclaman los leoneses para su conexión a Braganza. Es decir, que la pasta va a correr por Burgos, Palencia y Valladolid, amén de Salamanca si le llega, para acercar el Atlántico de Porto y Lisboa, a la vieja Europa. Eso son los hechos; y mientras suceden, se pueden colocar guirnaldas poéticas con la de euros que iban a correr entre Gijón y la desembocadura del Douro, a través de La Bañeza, por supuesto. Dentro de 25 años los programas electorales seguirán con que León es nudo de comunicaciones del noroeste, como un mantra; sin AVE, con carreteras a ninguna parte. De comunicaciones es mucho decir; si acaso un nudo. Un nudo pistonudo.