Diario de León
Publicado por
MANUEL ALCÁNTARA
León

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Tres buques de la armada británica, solo tres, recalarán en el Peñón, así que nuestro ministro de Asuntos Exteriores, señor García-Margallo, no puede seguir hablando del «recreo en Gibraltar», que según él había tocado a su fin. Tendrá que cambiar de conversación y de táctica porque lo que urge ahora es hacerle grata la visita a los huéspedes, aunque sean más de los esperados y se presenten un poco a deshora, en pleno conflicto laboral con los pescadores de la bahía de Algeciras. La amistad con Inglaterra es tan sólida que no había que echarle bloques de hormigón con pinchos a los barquitos que faenan allí, pero tampoco hay que tomárselo tan a la tremenda. Somos países socios y no hay que mezclar el Tratado de Utrecht, que se firmó hace mucho, con el Corte Inglés, que es de hace nada.

Estos aparatosos vaivenes tienen la ventaja de que cada uno los interpreta a su manera: como intimidación o como cumplimiento debido a la más que extraña amistad. Los más perjudicados son los peces neutrales, o sea, ni los gordos ni los chicos, que «allegados son iguales» en la mesa, a la hora de comer. La exhibición de fuerza, o el alarde de chulería, ha venido a reemplazar a un asunto que también tiene pinta de hacerse eterno: la contabilidad de Bárcenas. Las claves dicen que están en el ordenador del extesorero, pero no es cierto. Las claves están en quién o en quiénes le ordenaron saquear el tesoro.

Como vivimos en el siglo de las siglas, que decía Dámaso Alonso, todos los documentos están registrados con iniciales. Se conoce que cada bandido tenía un pañuelo bordado para taparse la cara en los asaltos a la diligencia. Hay nombres que se deducen, otros que se sospechan y algunos que se inventan. Los pagos en B son siempre un barullo, pero Bárcenas, que está malherido, se propone morir matando. Hasta el delator duda de sus anotaciones y no precisa quién es «J.M». Solo pretende dar la nota y guardarse algunas municiones para cuando salga de la cárcel.

También él, como los barcos ingleses, está de visita

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