TRIBUNA
Pacto del PSOE con los sindicatos agrarios en León (I)

Se va a cumplir el primer aniversario desde que a primeros de septiembre del año 2012 se produjo un hecho que me pareció gravísimo, aunque entonces no estaba en condiciones de expresar mi profunda contrariedad y malestar, cosa que hice a los pocos meses en este mismo diario cuando desaparecieron los obstáculos que me habían impedido hacerlo antes. Estas manifestaciones mías no fueron bien acogidas por los dirigentes del PSOE, responsables, al menos en gran parte, de la ruptura del pacto entre este partido y Ugal, que éste es el hecho que ha dado origen a este artículo.
Los meses que han pasado no han hecho sino aumentar mi contrariedad y malestar, lo cual me ha empujado a aprovechar este verano que estoy pasando lejos de León por motivos familiares para plasmar en unas páginas una especie de resumen de las experiencias que me proporcionó en mis años de actividad política este pacto con todas sus luces y sus sombras. Insisto en que lo que voy a decir a continuación, que es un extracto de esa recapitulación de que hablo, es solamente fruto de ese disgusto y desazón, que ha ido en aumento hasta el punto de que me ha llevado a preguntarme cómo puedo seguir perteneciendo a un partido en el que pasan estas cosas. Y, aunque exista el peligro de que se vuelva a ver en estas líneas una especie de indisciplina o incluso de traición hacia los dirigentes del partido a que pertenezco, cosa que ya ocurrió a raíz de los tres artículos que publiqué en Diario de León los días 8, 9 y 10 del último mes de enero, lo cierto es que ha podido más el deseo de manifestar mi forma de pensar en este tema que considero tan importante, dirigiéndome de una manera particular a los participantes en Veguellina de la fiesta campesina en cuyas proximidades nos encontrarnos, celebración anual a la que tantas veces asistí (ya desde tiempos de la UCL), de la que en tantas ocasiones disfruté, y de la que tan buenos recuerdos conservo.
El primer pacto entre el PSOE y el sindicato agrario UCL para concurrir juntos a las elecciones municipales y autonómicas se firmó en 1983 y, con sus problemas y dificultades, se mantuvo en lo substancial hasta la desaparición de esa organización sindical, fue renovado más tarde con Ugal en términos parecidos, y ha permanecido, sin que tuviésemos noticia de que corriese peligro su supervivencia, hasta los últimos días de agosto o primeros de septiembre de 2012 en que se rompió en unas circunstancias que seguimos sin entender a pesar del tiempo transcurrido. Partimos, pues, de unos hechos que parecen indiscutibles:
Primero: El pacto ha durado casi treinta años. Firmado por primera vez en 1983 por Ángel Capdevila como secretario general del PSOE y por Gerardo García Machado como Presidente de UCL, fue renovado por todos los que sucedieron a ambos tanto en el PSOE (en número de cinco sin contar el actual) y por parte de la UCL, al extinguirse esta, por el máximo responsable de UGAL Matías Llorente.
Segundo.- En el acuerdo original se decía entre otras cosas que «La UCL nominará dos diputados provinciales. Si se obtuviera mayoría absoluta en la Diputación Provincial, la UCL nominará el vicepresidente primero y el presidente de la Comisión de Agricultura. Y en la candidatura socialista a las Cortes Regionales, la Unión de Campesinos Leoneses nominará una representación que ocupará los puestos tercero, noveno y duodécimo».
Tercero: El pacto se rompió en los dos días comprendidos entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre de 2012. En la primera de estas dos fechas Matías Llorente firmó una carta dirigida al secretario provincial Tino Rodríguez que fue reproducida por Diario de León dos días más tarde. En ella se solicitaba una reunión para tratar sobre el pacto y en modo alguno podía presagiar la ruptura que ese mismo día iba a saltar a la prensa a través de unos grandes titulares. No sabemos exactamente lo que pasó, y seguramente no lo sabremos nunca, ya que la versión de las dos partes es diametralmente opuesta: mientras Tino asegura que se enteró de la ruptura por la prensa, Matías niega esta versión y culpa al PSOE de haber roto el pacto de manera unilateral.
Cuarto: En sus casi treinta años de vigencia había producido, y a pesar de haber atravesado malos momentos, unos resultados altamente positivos en lo que se refiere a la colaboración entre el Partido Socialista y los sectores más progresistas del mundo rural de nuestra provincia. Y en cuanto al trabajo conjunto del PSOE y los sindicatos UCL y Ugal en la Diputación Provincial no soy el más indicado para hablar de él, y espero que alguien continúe la historia que nosotros editamos en colaboración con la Universidad de León y que se refería al periodo anterior a 1983.