La ortopedia, clave para mejorar la calidad de vida

PONGMANAT TASIRI
Un empleado del hospital Amigos del Elefante Asiático juega con Mocha, una elefante de siete años de edad, después de colocarle una pata artificial en Tailandia. Mocha perdió la pata delantera derecha en 2006 tras pisar una mina en la frontera con Birmania. Tailandia acogió hace décadas a decenas de miles de elefantes pero ahora se cifran en 3.000 los salvajes y otros tantos los que están en cautividad.