EDITORIAL
Antibióticos se sume en un ‘culebrón’ sin fin
Los acontecimientos que ha vivido la empresa Antibióticos en los últimos años hace tiempo que han dejado de generar incredulidad para transmitir el más profundo bochorno. En este suma y sigue de episodios de lo que más parece un culebrón que la gestión de una compañía de la relevancia de Antibióticos el último acontecimiento, en forma de compra de Porsche, no puede resultar más indignante para toda la sociedad y especialmente para los trabajadores que siguen aguardando una solución para su empresa.
Con cargo a una compañía que ya había vivido problemas serios y que había recibido dinero público en forma de ayudas se pagó la factura millonaria de un vehículo de alta gama que evidentemente nada tenía que ver con la gestión real de una empresa en crisis desde hacía ya tiempo y que además fue entrando desde ese 2010 en un auténtica debacle hasta alcanzar la total paralización actual.
Antibióticos fue y debería ser en un futuro una empresa muy importante para León, para la provincia y para la Comunidad. Esa ha sido la clave por la que se han invertido ayudas millonarias pagadas con dinero público. Ahora, a medida que se van desvelando los detalles sobre la gestión realizada por Pucci en esta empresa se hace cada vez más patente que su interés no estaba centrado precisamente en conseguir que Antibióticos fuese una empresa productiva y rentable.
Paralizada totalmente y en procedimiento concursal la compañía se ve sumida en un culebrón peligroso.