La opinión del lector
Atento y el comité
de empresa
Imaginemos que una empresa decide efectuar un cambio sustancial en los horarios y los turnos de descanso de prácticamente la totalidad de su plantilla y que, para ello, publica unas listas con dichos cambios. maginemos que esos cambios suponen para muchos trabajadores condiciones desfavorables con respecto a las que tenían hasta ese momento.
Imaginemos que los miembros del comité de empresa protestan alegando que debe tenerse en cuenta la antigüedad de los trabajadores y que, por tanto, la empresa publica unas segundas listas con cambios que resultan aún más perjudiciales que los de la primera. Curiosamente, y esta vez sin imaginación, la antigüedad que se tiene en cuenta no es en la empresa, sino en el servicio concreto donde se esté trabajando actualmente. Y esto en un centro de trabajo donde la dirección cambia compulsivamente de servicio a sus trabajadores. Imaginemos que el comité de empresa firma un acuerdo aceptando los cambios propuestos en esta segunda lista.
Imaginemos que muchos trabajadores sospechan que los cambios finalmente acordados favorecen, precisamente, a representantes sindicales, pero no pueden confirmarlo porque éstos se niegan rotundamente a que la plantilla maneje copias de las dos listas propuestas. Imaginemos que un trabajador solicita por escrito al comité de empresa copia de los acuerdos concretos a los que se ha llegado con la dirección de la empresa, pero se le contesta que no es posible porque firmar, firmaron, pero no se quedaron con copia de lo que firmaron.
Ahora dejemos de imaginar. Todo esto es realidad. La cruda realidad que están viviendo los trabajadores de la plataforma que Atento tiene en León. La empresa va a seguir prestando sus servicios exactamente en los mismos horarios que lo hacía, pero, gracias a esta política de cambios radicales, muchos trabajadores se ven obligados a no poder seguir trabajando en ella porque les es imposible conciliar sus cargas familiares con los nuevos turnos o porque no pueden compatibilizarlo con otros trabajos que se veían forzados a ejercer para poder llegar a fin de mes. Sería muy interesante conocer qué intereses se esconden detrás de estas actuaciones por parte de la dirección de la plataforma en León. En cuanto a la actuación del comité de empresa, supongo que ningún miembro del mismo se extrañará de que la clase sindicalista haya caído en el mismo descrédito que la clase política.