EDITORIAL
Un Mundial de Ciclismo que tiene todo en el aire
La situación del Mundial de Ciclismo de Ponferrada se llena de más dudas cada día que pasa. La expedición que ha viajado hasta Italia no para de repetir su llamamiento a la tranquilidad pero sin facilitar un mínimo soporte que otorgue credibilidad a esas afirmaciones. El alcalde Samuel Folgueral insiste cada día en que tiene todos los parabienes de la Unión Ciclista Internacional (UCI) pero en realidad desde este organismo existe un silencio que sólo genera incertidumbre.
Afirmar que todo está resuelto y que no hay ningún conflicto sobre los diferentes frentes abiertos en el Mundial reclama a estas alturas algún tipo de garantía, alguna prueba concreta de que esto es una realidad y no un mero brindis al sol. Desde Florencia debe llegar algún tipo de pronunciamiento que permita disipar cualquier cuestionamiento sobre los planes diseñados y sobre las formulas de financiación.
El alcalde se comprometió a solventar este Mundial de Ciclismo de Ponferrada y garantizó que sería un éxito. A estas alturas y cuando faltan tan solo doce meses parece evidente que se necesitan hechos y no compromisos porque hay demasiados frentes abiertos.
Folgueral tiene que dar un paso adelante y olvidarse de los pronunciamientos públicos y empezar a demostrar con hechos que en realidad sí que está trabajando para conseguir que el Mundial de Ponferrada se desarrolle con normalidad y sea un éxito en todos los frentes.