HOJAS DE CHOPO
Sorolla leonés
Las posibles rutas artísticas leonesas son variadas. Supongamos, por ejemplo, presencias como las de V. Zanetti, Zuloaga, Sorolla… En esta última focalizo hoy la atención de este breve apunte.
El Museo de León, de tanta riqueza e interés, muestra cuatro cuadros del pintor valenciano, procedentes de un legado testamentario. Su contemplación y disfrute están al alcance de todo el mundo.
En la Hispanic Society of America de Nueva York se muestra la colección Visión de España —se pudo contemplar en el Museo del Prado madrileño en el año 2009—, una serie de cuadros y murales en que Sorolla plasmó esas visiones de la España de la época y que hoy añaden a un magnífico resultado artístico un notable valor etnográfico. Este proyecto, encargo del mecenas estadounidense Archer Milton Huntington, llevó al artista a viajar durante los últimos años de su vida (1863-1923) por la península, buscando elementos representativos de cada región para su obra. Al margen de lo expuesto, el viaje propició cientos de apuntes gouaches, estudios al óleo, cuadros de caballete…
En este contexto hay que situar las dos obras de Sorolla en que se sustantiva la presencia leonesa.
La primera, Aldeanos leoneses, es de 1907, anterior al encargo del Huntington, pero en la línea del espíritu que anima la colección. Es más. La génesis del proyecto, según escribe Mónica Rodríguez Subirana, se encuentra en el impacto que produjo en el hispanista este lienzo, que formaba parte de la exposición dedicada a Sorolla en 1909 en la Hispanic Society y que ésta compró el mismo día de su inauguración.
Se trata de un óleo sobre lienzo de 198,6 cm de alto por 253,6 cm de ancho. Una escena costumbrista en que aparece un grupo de personas de diferentes edades en torno a un burro. La imagen impresionista y llena de color muestra ropas y tipos de la época, austeros y curtidos, cada uno de ellos atento a su propio quehacer, dentro del sentido unitario que define la obra.
La fiesta del pan es el segundo título. También conocido por Castilla, pues a las dos Castillas representa, se trata de la mayor obra de Sorolla (351 x 1.392 cm), fechada en 1913. Óleo sobre lienzo, aparecen, vestidos con las mejores galas, tipos segovianos, charros, maragatos…, más de cien figuras en total. Hay que significar la presencia, a la izquierda, del tamboritero maragato, cuya rica vestimenta se detalla con precisión. A su lado, en segundo plano, una maragata lleva una bandeja con la rosca de bodas.
Como siempre. No estaría de más recuperar este patrimonio que nos afecta a través de imágenes y reproducciones, hoy de tanta calidad. Y dedicarle, con criterio, algún espacio. Es otra forma de conocimiento. Creo.