EDITORIAL
Fundación Cerezales, el mejor ejemplo a imitar
Con el silencio, la humildad y la generosidad que caracteriza a su mentor, la Fundación Cerezales Antonino y Cinia va a afrontar su proyecto más ambiocioso: un macroproyecto cultural cuyos detalles más sobresalientes y reveladores adelanta hoy este periódico.
Nacida en 2008, esta joven y muy activa fundación canaliza la generosidad que un leonés universal, Antonino Fernández, viene regalando a su tierra. Heredero en México del imperio levantado por su tío, quien a mitad del siglo pasado financió la construcción de la basílica de La Virgen del Camino, Antonino Fernández se mueve bajo los mismos impulsos que el recordado don Pablo Díez. A Cerezales del Condado, donde nació, lo lleva en el corazón y es, desde siempre, su debilidad. Financió cuantas obras le sugirieron los vecinos y desde hace años tiene el empeño de desarrollar allí una intensísima actividad cultural que de manera ordenada viene programando la propia fundación.
Sabemos ahora que va a invertir en torno a cuatro millones de euros en un complejo que incluirá auditorio, sala de exposiciones, archivo y una granja experimental y de entretenimiento. Un proyecto sostenible sobre el que se aplica la geotermia y el uso de la biomasa para el que hay un esbozo ya terminado y realizado por el prestigioso arquitecto Alejandro Zaera Polo.
Antonino y su fundación son un ejemplo de generosidad para todos, pero sobre todo de compromiso social en un momento en el que la ciudadanía en general necesita referentes morales y humanos tan claros y de tanta valía.