EDITORIAL
Unas ayudas al estudio que son imprescindibles
El sistema español de becas se ha visto seriamente dañado por los recortes aplicados con motivo de la actual crisis económica. Y en cualquier sistema educativo que se precie la existencia de las becas es algo imprescindible para que se haga justicia porque no puede ser un criterio excluyente a la hora de acceder a la educación la disponibilidad o no de recursos económicos. Y en ese contexto es de agraceder la existencia de líneas de actuación como la que tiene la Universidad de León para facilitar ayudas a los estudiantes con escasez de recursos o que viven una emergencia social.
Lo ocurrido en la primavera pasada cuando a un buen número de estudiantes se les comunicó la denegación de la beca oficial cuando ya tenían el curso aprobado rozó el esperpento aunque pudo finalmente solventarse porque habría sido una situación inadmisible que hubiesen perdido todo el esfuerzo realizado durante todos los meses lectivos porque la cuantía destinada a apoyar a los estudiantes se está reduciendo.
Las becas tienen que estar en la base del sistema y son la única fórmula capaz de hacer real la igualdad de oportunidades en la formación universitaria. Nadie debería quedarse fuera de la universidad por razones económicas. Supone una injusticia mayúscula pero incluso en muchas ocasiones es también un desperdicio de capital humano importante al dejar fuera del sistema a personas que podrían realizar aportaciones importantes para la sociedad.