FUERA DE JUEGO
Maldita
Algo tiene que tener de maldita una tierra cuando sólo abre los telediarios para narrar tragedias. Ayer se prometía una jornada feliz para esta provincia, con espacio en la pequeña pantalla para narrar sus excelencias gastronómicas en Un país para comérselo . De boca en boca e incluso con notas de prensa se había difundido hasta la saciedad por León que la cecina, el cocido, los quesos y la sopa de trucha se harían famosos en toda España con Ana Duato como embajadora.
Pero cuando el día pasaba por su ecuador los relojes volvieron no una hora hacia atrás, sino muchos años para recordarnos que la mina no ceja nunca en su empeño de cobrarse vidas a cambio del carbón sacado de sus entrañas.
Y el luto, las lágrimas y el dolor volvieron una vez más a la bocamina para obligar a un sector que hace tiempo que no gana para disgustos a apretar aún más los dientes. Vidas segadas, la sinrazón de la tragedia... de nuevo a la portada de los telediarios para que León exhiba esos rostros en los que caben a la vez tanta rabia y tanto dolor.
La maldita mina vuelve a la actualidad cuando todo parecían buenas noticias. La activación del nuevo Plan del Carbón y las reaperturas de actividad en diferentes explotaciones parecían las únicas novedades que aportaba el sector en los últimos tiempos.
Quedaba Coto Minero como ese asunto pendiente para que la minería pudiese tomarse un respiro después de sufrir una situación de constante inestabilidad durante todo lo que va de década. No era un camino de rosas ni tampoco la panacea pero al menos poco a poco iban volviendo a los tajos los mineros y también todos esos trabajadores que miran también al carbón cuando desarrollan sus faenas.
Pero una bolsa de grisú, de ese veneno que es la trampa mortal con la que se defiende la mina de los valientes que se atreven a arrebatarle el carbón generó de nuevo la tragedia. Fue la traición que aguardaba en el tajo la que segó seis vidas jóvenes, de hombres que conocían bien lo que es la mina y por quienes hoy se guardará silencio total de duelo en todas las explotaciones que aún siguen activas en España.
Pero mañana los turnos volverán a los tajos y familias enteras aguardarán el regreso de los suyos confiando en que la maldita mina nos deje vivir tranquilos a todos.