Un acuerdo político que dignifica a quien lo firma
El equipo de gobierno en la Diputación de León, por medio de su portavoz, inició ya los contactos con los portavoces de los demás grupos políticos —socialistas, los dos no adscritos venidos de la escisión del PSOE y el leonesista— para garantizar la unidad política en la aprobación de los Presupuestos para el próximo año, los Planes Provinciales, el de financiación de pequeñas obras de juntas vecinales y el de empleo.
La iniciativa tiene el magnífico precedente del consenso alcanzado el año pasado en esos cuatro asuntos, un acuerdo pionero que dejó satisfechos a todos los actores y a lo beneficiarios. En realidad a casi todos, porque el reparto de los fondos para los pueblos levantó ampollas en aquellos partidos, sobre todo Izquierda Unida, que no tienen representación en la institución y que se vieron agraviados al no llegar financiación a las pedanías en las que gobiernan en una asignación que, vista desde esa perspectiva, efectivamente es manifiestamente mejorable.
Atendida esa salvedad, es elogiable la voluntad política por parte de quien gobierna y la disposición por la de quienes lo tutelan de llegar a ese consenso que, en principio, hace más cabales los Presupuestos y más justos los repartos de los planes de obras y servicios, de ayudas para pequeñas obras en los pueblos y de creación de empleo en los municipios bajo la tutela y la financiación de la institución provincial. La actividad política se dignifica por la proximidad y con el servicio a los gobernados y esta tentativa va en ese sentido.