CORNADA DE LOBO
Pantanerito leré
Todos los concejales de ese lugar, menos un abstinente, se han adelantado a las vísperas del paredón y al plan hidráulico de la caballería confederada diciendo no, no y no a la pantanada que pretenden echarles encima con mucho trago y dos lagos cuadraos y escuadraos como el alma de un ingeniero.
Es en Carrizo.
Y ya están ustedes informados de las dos presas que quieren hacerle ahí al río para crear balsones de retén de regulación de riegos. Nada, dos palanganas, su superficie asciende a un total de ¡260 hectáreas!... una hectárea equivale a un campo de fútbol y sumándolas se imagina uno el charcón, la pantanera... y se imagina también a los viejos carricenses, labrantines seculares, reconvertidos en gondoleros por buscar en el turismo lo que les quitan en tierras de labor anegadas, mientras cantan al turista en sus paseos en barca el Pantanerito leré , que vendría a equivaler al O sole mio de sus colegas venecianos.
Y ya no es plan porque en plan soberano ha dicho «no» el pueblo entero.
No, no y no.
Si quieren esos pantanillos, tendrán que venir por lo forzoso y ya no es fácil que hoy se atrevan a hacerlo Francamente , opinó Sócrates, que nos informa que, ya desde crío, ese río Órbigo lo vino tatuando en su retina palmo a palmo desde Turcia hasta Azadón por acompañar a su padre de pesca hasta que murió el pobre bien joven, cuarentaiséis tenía, ahogado precisamente en ese río un fatal 1 de mayo, al mediodía, en un pozo traicionero con pared de mucha raíz y barreal que había por cima de Secarejo, mientras pescaba furtivamente truchones de más de un kilo, los únicos que le interesaban.
Sócrates nos confesó que no por esa tragedia maldijo al río, al que volvió con cierta frecuencia, pero pescando sólo a caña, no a chapuzo , hasta que sacó su cátedra en Barcelona en 1979 y dejó de truchear, se le murió la afición y no volvió a ese Órbigo suyo si no fue cruzándolo en algún viaje, o sea, vistazo al paso y latigazo en los ojos por las arremetidas que han ido matando al río y convirtiéndolo en canal... y ahora con dos pantanines más para que se suicide el último recuerdo, dijo.