EDITORIAL
Impulso definitivo a la alta velocidad en León
La inyección millonaria del Ministerio de Fomento para traer y extender desde la comunidad autónoma el trazado de la alta velocidad hacia el norte y el noroeste de la península es una excelente noticia. El reparto de esos 800 millones de euros es, además, generoso con León, la provincia con más tramo de obra pendiente y de mayores dificultades en la ejecución por el perfil orográfico.
La inversión, que no por esperada debe dejar de ser aplaudida, supondrá la reactivación de unas obras lastimosamente bloqueadas en los últimos años en contraste con otros territorios que quizá puso al descubierto algunos agravios comparativos. Sea o no sea así, lo que cabe ahora es mirar al futuro y exigir a las administraciones que efectivamente prioricen la finalización de los proyectos que ya están en marcha antes de embarcarse en la ejecución y financiación de nuevas infraestructuras.
Sin concretar con toda precisión el reparto de esos 800 millones de euros —la provincia se llevará al menos la mitad—, pero con algunas partidas muy definidas, todo parece indicar que la asignación, a falta de un último contrato para la instalación de la plataforma que se adjudicará antes de final de año, es suficiente para traer el AVE hasta León, aunque desde luego no sea antes de 2015. La licitación de los intercambiadores de ancho de vía para la circulación hacia Asturias y Galicia anuncian la proximidad de su llegada. Bienvenido sea este impulso que parece ser definitivo y que no debería volver a pararse.