EDITORIAL
Las obras de Payuelos no pueden dilatarse más
Cuando ya han transcurrido más de 25 años desde el cierre de la presa de Riaño sorprende que sigan pendientes las obras para la puesta en marcha de los regadíos que motivaron la construcción de este pantano. Es cierto que se han invertido unas cantidades económicas realmente millonarias pero la queja de los regantes que aguardan el agua del canal de Payuelos es lógica: se ha construido una gran autovía del agua pero que carece de salidas hacia las diferentes poblaciones-fincas que aguardan el líquido elemento.
Ahora la Confederación Hidrográfica, por boca de su presidente José Valín, asegura que su trabajo está concluido y que esa parte final de ramales depende en realidad del Ministerio de Agricultura y de la Junta. Y plantea que todo pasa porque la propia CHD convoque una reunión de la Comisión Técnica Mixta para concretar plazos y obras que permitan que el agua llegue por fin a 15.000 hectáreas del área de Payuelos que aún siguen pendientes de desarrollo.
En un proyecto declarado de interés nacional y con la importancia que tiene el campo para el presente y el futuro de la provincia de León ante la falta de alternativas, no se entiende que un cuarto de siglo después todavía sigan pendientes las obras para aprovechar el agua de Riaño en los regadíos. Pocos embalses han tenido tanta polémica como éste y fue precisamente la posibilidad de aprovechar sus aguas el argumento empleado para aprobar su cierre definitivo.