EDITORIAL
Ponferrada, contra el reloj del Mundial-2014
A falta de nueve meses para que empiecen a disputarse las pruebas deportivas, el Campeonato del Mundo de Ciclismo que organiza Ponferrada sigue envuelto en muchas dudas y zarandeado por no pocas certezas en relación con las dificultades para hacer frente a una financiación que debe resolverse ahora ya con urgencia y con la máxima implicación social y política.
El Ayuntamiento, que defiende su viabilidad en un mar de contrariedades, presentaba ayer la página web y los recorridos de las pruebas que con tanto recelo viene inspeccionando la UCI y sobre las que exigió algunas correcciones técnicas. Sin embargo, no es ese el mayor problema al que se enfrenta el equipo de gobierno de Samuel Folgueral. Ponferrada, avalada por la Junta, transfirió ya a la UCI tres millones como aval y debe hacer frente al pago en dos nuevos plazos —abril y julio— de otros dos, además de garantizarse la financiación del campeonato.
Y frente a esas exigencias sólo consiguió el apoyo de dos patrocinadores, con una aportación de 300.000 euros en el primer caso y sin cerrar todavía el segundo. Eso es lo que inquieta no sólo a la UCI, sino a los ponferradinos y en general a todos los bercianos, que defienden con ilusión la proyección internacional de un acontecimiento deportivo histórico. El Mundial-2014 era un reto, es una oportunidad y debe ser un compromiso asumido por todos, empezando por las administraciones. No hay marcha atrás posible. Su fracaso sería el de todos y es un lujo que no podemos permitirnos.