EDITORIAL
Algo falla en el sistema si se ‘trabaja’ en casa
La situación generada con los diez trabajadores municipales que permanecen en su casa evidencia las incoherencias que tiene el sistema. Aunque aún no han percibido su sueldo la realidad es que se les adeuda y que más pronto o más tarde lo acabarán cobrando realizar ningún tipo de trabajo. Una situación incoherente y que lleva a que el intento del equipo de gobierno municipal para frenar el gasto del Ayuntamiento, que es totalmente insostenible, acabe generando un caso como éste en el que de nuevo es el dinero público, el de todos los ciudadanos, el que debe refrendar un esperpento legal como el que se ha creado.
El equipo de gobierno municipal alega que no tiene donde recolocar a esos diez trabajadores que en su día fueron despedidos y a los que ahora el Tribunal Superior de Justicia les ha dado la razón y fuerza su recolocación. El caso aún tendrá recorrido en el Tribunal Supremo pero de momento el sistema ha sido puesto en evidencia porque está claro que la Justicia debe dictaminar la legalidad o no de los procedimientos pero genera un conflictgo cuando pone en entredicho constantemente las decisiones políticas con las que se intentan solventar los problemas de la ciudadanía. Gobernar en precario y con la posibilidad de que todo tenga vuelta atrás parece ajustado a la legalidad pero nadie puede negar que se produce un serio problema en el que al final son los recursos públicos de los ciudadanos los que acaban pagando los platos rotos.