CORNADA DE LOBO
Sonar sonando
Tras la mesa de mezclas dirigía las voces y sonidos hacia la cripta digital donde se captura el tiempo y sus ecos.
Silencio, se graba.
Y quedó grabada en su estudio media historia sonora de este León que muchas veces sólo sabe cantar (y morder) con la boca cerrada.
Sin embargo, quien cantaba con boca franca o sonaba sin ocultar su vihuela buscaba a nuestro personaje si quería que el registro de sus sonidos fuera veraz, sincero y luminoso.
Hablo de Raúl Ferreras y de su estudio Caskabel, el único sello discográfico leonés que pitó en esta tierra multiplicando sus ecos por la geografía española y europea. Fueron varios los premios nacionales de fonografía que cosechó Raúl, que hace justo diez años que nos dejó y León le debe aún su propio eco, el que dejó escrito en las paredes de su estudio, en los aires de esta ciudad y en los recuerdos de tantos profesionales de la música que se acogieron a su terca pulcritud como ingeniero de sonido.
La verdad es que su estudio en un semisótano de Santiesteban y Osorio, era más bien exiguo, pero Raúl lo convirtió en una lección de escrupuloso orden y operatividad. Aunque pequeño, allí cupo una vez toda un coro de gitanos evangélicos de Benavente grabando sus cánticos arrebatados o apocalípticos. Y también cabía allí con todos sus instrumentos el grupo de Jorge Pardo, posiblemente el mejor jazzista español de las últimas décadas, que prefería la incomodidad de grabar en León antes de hacerlo en cualquier estudio de rango de Madrid (la calidad que aquí le proporcionaba Raúl era óptima, pues se quedaba después noches enteras a repasar segundo a segundo lo grabado, limpiando y puliendo cada sonido).
Le requerían también para grabar en toda España y fuera (en Londres grabó con The Scholars lo mejor del legado de Ángel Barja). En fin, pasé muchas horas con él grabando en ese estudio y su afabilidad y rigor profesional me son un paisaje irremediablemente perdido y muy añorado, porque además era músico, culto, inquieto... y vivo le veo aún en cada impecable trabajo que firmó... son sonidos vivos.