EDITORIAL
Defensa unánime de la sanidad de los pueblos
El Pleno de la Diputación escenificó ayer de la mejor manera posible la unidad de las fuerzas políticas en la defensa de los servicios públicos en los pueblos. Si hace unos meses se libraba una batalla sobre la implantación de la ESO en las zonas rurales que forzaba a la Consejería de Educación a mantener los centros en varias localidades ahora los recortes se asoman a la Sanidad y la respuesta no se ha hecho esperar. Una moción de urgencia fue votada por todos los partidos con representación en la institución provincial para defender los servicios básicos para los habitantes de las zonas rurales.
La amenaza de que se produzca una merma en la calidad de la atención sanitaria de los pueblos llevó a que el propio equipo de gobierno del Partido Popular planteara esta moción con la que pretenden llamar la atención de la Consejería de Sanidad para reclamar que se garantice una asistencia adecuada a todos los ciudadanos.
La Diputación es en un caso como éste la institución que mejor representa a los propios afectados por esta amenaza de nuevos ajustes por ser la administración encargada de atender a los habitantes de los municipios con menos de 20.000 habitantes. En demasiadas ocasiones se plantean mociones o debates un tanto estériles en las instituciones pero en este caso la decisión, además por unanimidad, no podía ser más acertada. El mundo rural necesita una voz en su defensa y la institución provincial está obligada a realizar esa labor.